miércoles, 19 de julio de 2017

Se lo dijo...!




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  • A la izquierda latinoamericana le falta liderazgo, afirma el filósofo estadunidense
  • Los gobiernos progresistas no supieron descartar las demandas del mercado internacional



El académico y activista estadunidense Noam Chomsky advirtió este lunes en Montevideo, Uruguay, que la corrupción endémica en América Latina amenaza con hundir y revertir los avances logrados por los gobiernos progresistas en años recientes.

Durante una conferencia que ofreció en la sede del gobierno municipal de la capital uruguaya, Chomsky destacó los esfuerzos de algunos gobiernos para enfrentar la situación que vivía la región, la cual, en su opinión, era "desastrosa".


Puso de ejemplo los intentos por tomar distancia del Fondo Monetario Internacional y las medidas para reducir la pobreza, aumentar las oportunidades de educación y mejorar los derechos civiles.

"Desafortunadamente (ese proceso) fue acompañado por fallas importantes que amenazan con hundir y revertir las ganancias obtenidas", indicó ante un auditorio compuesto por dirigentes políticos, representantes sindicales, estudiantes e integrantes de organizaciones sociales y vecinales.

Respecto de las causas de esa situación que ha vivido y aún enfrenta América Latina, el filósofo estadunidense señaló que uno de los problemas para que ello ocurriera ha sido "la falta de capacidad y liderazgo de la izquierda para evitar los niveles de corrupción endémica".



Otro conflicto, según Noam Chomsky, ha sido que los gobiernos progresistas no supieron o no pudieron enfrentar la tentación de acceder a las demandas del mercado internacional, principalmente de China.

"América Latina ha mantenido, también bajo los gobiernos de izquierda, la política de exportación de productos primarios. Esto era una tentación que tendrían que haber resistido. Se produjo a través del crecimiento de China y su apetito por materias primas", aseveró.



Según el académico, "satisfacer esas demandas chinas llevó a América Latina a potenciar la soya y el hierro y a importar productos chinos a precios muy bajos, lo que afectó a la industria local. Eso, desafortunadamente, continúa. A veces hasta se exageró bajo los gobiernos de izquierda de este siglo".

Para Chomsky, quien fue ampliamente elogiado y aplaudido durante su exposición de casi dos horas, todos estos "son problemas que se pueden superar", aunque en su conferencia sobre temas planetarios vaticinó oscuros nubarrones para el futuro de la humanidad.

Oscuros nubarrones


El ex presidente de Uruguay José Mujica y Chomsky se reunieron el pasado fin de semana en Montevideo para protagonizar un documental rodado por una productora mexicana.

"La idea fue unir al sabio del norte con el sabio del sur", explicó un vocero de la productora al Canal 10 de la televisión uruguaya, sin ofrecer detalles del proyecto cinematográfico.


Indisciplina Partidaria 19 Julio, 2017 Hoenir Sarthou
¿A quién le sirvió la visita de Chomsky?
Si la conferencia hubiese terminado en la primera parte, el recuerdo de la visita sería el de una advertencia, hecha por un intelectual prestigioso, sobre riesgos planetarios, peligro nuclear y calentamiento global, sobre los que poco podemos hacer los uruguayos. Pero sobre todo habría quedado, a través de los noticieros, la imagen de Mujica paseándose de la mano de Chomsky, y la de Chomsky presentándose en la Intendencia de Montevideo, “sponsoreado” por la Fundación Líber Seregni.
En ese caso, el oficialismo frenteamplista habría salido ganando. Porque uno de los problemas del Frente es que, día a día, se divorcian de él los militantes de izquierda intelectualmente más formados. Para ese sector, que no es muy numeroso pero constituyó siempre el núcleo duro del Frente, el aval de Chomsky era muy significativo.
Pero, cuando parecía que no iba a ocurrir, Chomsky se despachó con juicios que, sin nombrarlo expresamente, eran una dura crítica al gobierno frentemplista.
Insisto: ¿a quién le sirvió la visita de Chomsky?
No es que lo que dijo no se hubiese dicho antes, por cierto. Pero que lo dijera él, en la Intendencia, con Mujica sentado a su lado y bajo el auspicio de la Fundación Líber Seregni, que hablara de la corrupción que los gobiernos progresistas no han sabido evitar, que denunciara el intercambio desfavorable de materias primas por productos con valor agregado y la apuesta a inversiones extranjeras destructivas y abusivas que terminan destruyendo a los Estados y vaciando a la democracia, se volvió un boomerang para el oficialismo que auspiciaba y presenciaba la conferencia.
Ignoro si la visita y la conferencia de Chomsky respondían a la intención oficialista de sanear sus credenciales izquierdistas, pero, si así fue, al oficialismo le salió el tiro por la culata.
Es de esperar que esa suerte de sinceramiento intelectual, hecho por académico extranjero a quien nadie le contestó ni le negó nada, nos ayude a instalar nuevos temas en nuestros debates públicos.
Nuestra soberanía, la inversión extranjera, las ventajas que le damos y lo poco que nos deja, nuestra inserción en la economía global, los tratados internacionales que firmamos en secreto, las leyes prefabricadas que aprobamos sin siquiera analizarlas, el papel de nuestro Estado, el sentido de decirnos una sociedad democrática cuando cada vez decidimos menos cosas. Esos temas sobre los que deberíamos discutir y no discutimos. Temas que, este lunes, un anciano académico extranjero tiró, como a un gato erizado, sobre la mesa de la Fundación Líber Seregni.









martes, 18 de julio de 2017

Que es el reloj del apocalipsis?

Chomsky habló en Montevideo sobre el reloj de la apocalipsis



>>> Qué es el Reloj del Apocalipsis y por qué marca que desde 1953 no estábamos tan cerca de una catástrofe global


Hay un reloj que, en vez de medir el paso del tiempo, intenta mostrar cuán próxima la Tierra está de ser destruida. Su hora final es la medianoche, y sus manecillas señalan que estamos a dos minutos y medio de alcanzarla. Tic-tac



Lo llaman el "Reloj del Apocalipsis" y el mes pasado cumplió 70 años desde su creación, cuando apareció por primera vez en la portada del Bulletin of the Atomic Scientists (Boletín de Científicos Atómicos) que lo publica desde entonces.
No es un objeto sino una ilustración, y no avanza o retrocede por una medida científica sino por el parecer del directorio de ciencia y seguridad del boletín, un grupo de expertos que se reúne dos veces por año para determinar cuánto nos resta para la medianoche.
"Es un símbolo que representa cuán cerca o lejos estamos de una catástrofe global. Y lo que queremos decir con eso es cuán cerca o lejos estamos de destruir la vida en la Tierra como la conocemos", explica Rachel Bronson, directora ejecutiva y editora del boletín, donde supervisa el manejo del reloj.
El último cambio en las agujas fue en enero, apenas unos días después de la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, cuando el minutero fue adelantado medio minuto.

Solo una vez el Reloj del Apocalipsis estuvo más cerca que ahora de la medianoche: en 1953, cuando llegó a dos minutos antes de la hora límite, tras unas pruebas de armas termonucleares realizadas por EE.UU. y la Unión Soviética.
Sus responsables creen que hechos recientes como el lanzamiento de un misil balístico intercontinental por parte de Corea del Norte la semana pasada, o la decisión de Trump de retirar a EE.UU. del Acuerdo de París sobre cambio climático, respaldan su alerta.
"Esto no se está moviendo en la dirección correcta", dice Bronson a BBC Mundo.

Del rock a la ONU

Cuando el Reloj del Apocalipsis nació en 1947, reflejaba la preocupación de los científicos que lo concibieron ante el peligro de un conflicto nuclear al inicio de la Guerra Fría.
Diseñado por la pintora Martyl Langsdorf, esposa del físico del Proyecto Manhattan Alexander Langsdorf, su primer aparición en la portada del boletín marcaba siete minutos para la medianoche.
Desde entonces, la posición de las manecillas fue ajustada 22 veces hacia adelante o atrás.
Las referencias al reloj han ido mucho más allá de la ciencia y la política: bandas de rock como Iron Maiden o Smashing Pumpkings le dedicaron títulos de canciones ("2 minutes to Midnight" y "Doomsday Clock", respectivamente).
También apareció citado en un episodio de la serie de fantasía Doctor Who, producida por la BBC.
En los tiempos actuales el reloj refleja, junto con el riesgo nuclear, la inquietud de quienes lo manejan ante los efectos del cambio climático y tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial y la biología sintética.
En marzo fue el alto representante de las Naciones Unidas para temas de desarme, Kim Won-soo, quien advirtió que el Reloj del Apocalipsis había llegado a su peor marca en 64 años: "La necesidad de avanzar en el desarme nuclear rara vez ha sido tan urgente como lo es hoy", dijo en una conferencia.
De hecho, el reloj está más cerca de la medianoche que durante la Crisis de los Misiles en Cuba en 1962, cuando se mantuvo a siete minutos de la hora final pese a que muchos creen que debía haberse movido.
Bronson explica que eso ocurrió porque la Crisis de los Misiles en Cuba pasó tan rápido que los expertos del boletín no llegaron a juntarse para cambiar el reloj, y cuando lo hicieron EE.UU. y la Unión Soviética ya habían firmado acuerdos de control de armas.


En 1991, con el fin de la Guerra Fría y nuevos acuerdos de reducción de arRelata que en estos días han recibido muchas preguntas sobre si volverán a adelantar el reloj, especialmente a la luz del test de un misil intercontinental de Corea del Norte la semana pasada. Pero responde que un nuevo ajuste está fuera de planes hasta ahora, porque el adelanto de las manecillas en enero ya anticipó "que el mundo se iba a volver más peligroso" y eso es lo que se está comprobando. De cualquier forma, aclara que la situación podría cambiar y el boletín se reserva su derecho a mover el reloj. "Lo importante", concluye, "es cuál es la línea de tendencia. Esto es lo que me preocupa mucho: ¿estamos moviéndonos más cerca o lejos de la medianoche? Y ahora mismo decimos que no es tan peligroso como en 1953, pero nos dirigimos hacia eso".mas entre Washington y Moscú, el reloj alcanzó su mayor distancia de la hora final: 17 minutos.
Pero el gran alivio que se vivió en aquel momento contrasta con el riesgo que las agujas marcan ahora.

"Más peligroso"

Bronson señala que el último ajuste del Reloj del Apocalipsis en enero respondió a una creciente falta de respeto alrededor del mundo a los conocimientos especializados, así como a comentarios descuidados en diferentes países sobre temas nucleares.
"En ambos casos identificamos al presidente Trump y al gobierno entrante (en EE.UU.) como muy responsables por nuestras preocupaciones. Pero no eran los únicos", sostiene.
"Y (Trump) continúa haciendo declaraciones que pueden percibirse -no sabemos en realidad si tiene o no esa intención- como una amenaza velada de usar armas nucleares, lo cual es muy aterrador", dice Bronson.
Relata que en estos días han recibido muchas preguntas sobre si volverán a adelantar el reloj, especialmente a la luz del test de un misil intercontinental de Corea del Norte la semana pasada.
Pero responde que un nuevo ajuste está fuera de planes hasta ahora, porque el adelanto de las manecillas en enero ya anticipó "que el mundo se iba a volver más peligroso" y eso es lo que se está comprobando.
De cualquier forma, aclara que la situación podría cambiar y el boletín se reserva su derecho a mover el reloj.
"Lo importante", concluye, "es cuál es la línea de tendencia. Esto es lo que me preocupa mucho: ¿estamos moviéndonos más cerca o lejos de la medianoche? Y ahora mismo decimos que no es tan peligroso como en 1953, pero nos dirigimos hacia eso".








Un trabajo clave sobre la economía uruguaya




Enviado por Willam Yohai


12 Julio 2017 | Por: Rodrigo Alonso*

En la actualidad, las valoraciones en torno a la situación económica del Uruguay oscilan entre una visión optimista que destaca que se han logrado controlar los efectos más negativos de la crisis internacional y el país ha mantenido niveles de crecimiento en un marco de estancamiento económico regional; y por otra parte una valoración más negativa que señala que, en tanto no se ha transformado la matriz productiva, ni el tipo de inserción internacional de la economía uruguaya, ni se han alterado las relaciones de poder y propiedad de la estructura económica nacional, el Uruguay sigue reproduciendo desigualdades y continúa a la merced de las crisis recurrentes propias de la globalización capitalista. ¿Cuál es su diagnóstico de la situación económica del Uruguay actual?

Rodrigo Alonso: La economía uruguaya se encuentra en un punto de inflexión o de transición hacía una suerte de estado enlentecimiento o meseta luego de uno de los períodos de mayor crecimiento de su historia y como consecuencia de ello comienza a mostrar sus límites y sus caras menos amables. Para entender por qué, es necesario introducir algunas ideas sobre el comportamiento general de la economía uruguaya.

La dinámica del capitalismo en Uruguay por su forma particular de inserción económica internacional se basa en el uso de los flujos extraordinarios de renta agraria que recibimos a cambio de nuestras exportaciones para compensar una estructura de capitales básicamente ineficiente cuya productividad media es alrededor de un tercio de la de los países capitalistas más avanzados. El mecanismo por el cual esta compensación se hizo efectiva la última década de renta alta (período progresista) ha sido la sobrevaluación cambiaria, esto es, un dólar barato. Un peso alto (o dólar barato) afecta al exportador-terrateniente y beneficia la acumulación interna por medio del abaratamiento de medios de producción y bienes salario importados. Ese movimiento es la condición de posibilidad fundamental del dinamismo económico y la agregación “tranquila” de intereses contrapuestos de la última década. Sin ese flujo de renta creciente probablemente hoy no estaríamos hablando del “ciclo progresista” en América Latina y el Frente Amplio no hubiese ganado tres veces con mayorías parlamentarias. Es natural que el elenco político que gestionó la economía uruguaya pretenda cobrar los créditos del 5% de crecimiento anual de la última década, pero lo cierto que el crecimiento económico en lo fundamental no depende de gobiernos o gestores y en el extremo ni siquiera de la política macroeconómica. Esta última básicamente administra tendencias y en eso influye tangencialmente en ellas pero no las crea ni las explica. Administra mareas, y esas mareas están dadas por el movimiento general que asume el capital en un país rentista de la periferia[1].

La situación económica actual está pautada por el hecho de que a partir de 2014 entramos en una fase de estancamiento y retroceso de la renta que se hace visible en la caída del precio de las materias primas. Es de esperar entonces un periodo de menor dinamismo en la acumulación y de la puesta en marcha de otros dispositivos de compensación para el precario capitalismo uruguayo. Ahí aparece en el horizonte la necesidad de un nuevo ciclo de endeudamiento externo. Las preocupaciones por el déficit fiscal y en consecuencia por la nota de la deuda uruguaya van en el sentido de preservar crédito barato para el país. Por otra parte, los flujos de inversión extranjera ahora se vuelven más necesarios para mantener la acumulación en marcha por lo que son previsibles mayores incentivos.

Contraer deuda permite comprar tiempo a cambio de trabajo futuro, es una forma de patear contradicciones hacia adelante a base de incrementarlas. Pero de no recuperarse el flujo de renta nuestra economía debe echar mano a la depreciación de la fuerza de trabajo como nuevo elemento compensador de su rezago productivo. De la mano de esto comienza a subir el desempleo, tal como está ocurriendo, manifestando que ya se está incrementado la cantidad de uruguayos que le sobran al capital lo que pone a los trabajadores sobre una incómoda pero real disyuntiva entre salarios y puestos de trabajo debilitando su capacidad de negociación. En este nuevo escenario todo gasto que no contribuya a la acumulación comienza a estorbar. Los recursos públicos orientados a la sobrevivencia de la población estructuralmente sobrante se ponen en cuestión. El frente pro-ajuste comienza a cobrar fuerza social y política.

El saldo que queda luego de uno de los períodos de mayor crecimiento de la historia tampoco es excepcional. La economía uruguaya tiene casi un 8,5% de desempleados con fuerte sesgo juvenil y femenino, uno de cada cuatro jóvenes entre 14 y 25 años está desempleado y si solo tomamos en cuenta a las mujeres, tenemos que casi una de cada tres jóvenes uruguayas de entre 14 a 25 años busca y no encuentra trabajo[2]. Estos datos no tienen en cuenta aquellas personas que ya han desistido de la búsqueda laboral por lo que la masa de gente sobrando es aún mayor, aún sin considerar aquellas personas que se “autoemplean” en actividades informales de venta minorista, como cuidacoches u otros servicios precarios, o viven de la mendicidad.

La pobreza general por su parte está en el entorno del 10%, siendo crítica en los niños menores de 6 años, donde en Montevideo, casi un tercio vive en hogares pobres[3].  

Los famosos “equilibrios macroeconómicos” de la última década, además del alto flujo de renta, descansan sobre el hecho de que la mitad de la fuerza laboral del país gana menos de 600 dólares mensuales[4]. Esto no es una invención propia. Lo dice todo el tiempo el Ejecutivo cuando advierte que subas salariales superiores a las pautadas traerían consecuencias inflacionarias indeseadas. Es decir, en uno de los mejores momentos del capitalismo uruguayo aún le sobra gente, sobre todo mujeres jóvenes, tiene graves niveles de pobreza infantil y sostiene sus equilibrios sobre la base de casi la mitad de su fuerza de trabajo ganando menos de 600 dólares.

En este punto se podrá decir que en los 90s se estaba mucho peor y mostrar una serie de indicadores que lo atestiguan. Y sería cierto. Sin embargo, tiene poco sentido comparar una fase económica con escasez de flujo de renta e inversión extranjera como los 90s con una fase de niveles históricos de esas dos variables. Si se trata de hacer comparaciones sería más fértil comparar lo que tenemos con lo que podríamos tener si el 62% de la riqueza total que hoy está en manos del 10%[5] de la población fuera un activo social común o si el 40% del total del ingreso que hoy es apropiado por el 10%[6] más rico estuviese equitativamente distribuido.


HI: Desde los sectores más críticos, se señala que en un marco de depreciación de los productos primarios que el Uruguay exporta, y sin una alteración de la estructura de poder y propiedad de la economía interna, el escenario en el mediano plazo es el de un ajuste sobre los sectores trabajadores con consecuencias de desempleo y marginación. ¿Qué piensa de esta proyección? ¿Cuáles son los escenarios que cabe esperar en el corto y mediano plazo? ¿Qué lineamientos de política económica habría que llevar adelante para afrontarlos?

RA: Sin recomposición relevante del flujo de renta tarde o temprano habrá ajuste, pero sobre todo habrá un asentamiento de un capitalismo que estructuralmente asumirá rasgos más regresivos. A medida que aumenta la escala de la acumulación mundial y se amplía la brecha de productividad que nos separa de otros espacios de acumulación, es necesario un flujo cada vez mayor de renta para sostener nuestra economía. Si este flujo no crece al ritmo necesario o directamente cae, en primer lugar quienes administran empiezan a comprar tiempo captando flujos de deuda, cuando esto ya no da para más lo previsible es el inicio el deterioro del tejido económico nacional con capitales que perecen, estancamiento o retroceso de los salarios y el incremento de la población obrera sobrante. Las bienintencionadas propuestas de “blindar” derechos formalizándolos en leyes u otros mecanismos por el estilo no serán suficientes para garantizarlos porque un marco legal es incapaz de resistir el empuje de una necesidad orgánica del patrón de acumulación.   

Al momento, las respuestas a esta deriva que se colocan desde algunos sectores de izquierda ponen el foco en el fomento de la demanda agregada (ampliar poder adquisitivo de los salarios y promover la inversión pública) como forma de sostener la economía. Una suerte de keynesianismo periférico a ser financiado con el incremento de algunos impuestos al capital. A mi juicio, este tipo de medidas, en una fase de renta del suelo baja, solo es posible en el marco de continuar con el ciclo de endeudamiento y por tanto apenas si nos permiten ganar un poco de tiempo al precio de incrementar el tamaño del ajuste antipopular necesario. En Sudamérica, sin boom de materias primas, carecemos de la materialidad necesaria para que sea viable un capitalismo virtuoso de inspiración cepalina. Intervenciones desde la política que van en contra de lo que el capital efectivamente requiere pero que tampoco avanzan sobre él, tienden a caotizarlo. Por otro lado, la posibilidad de avanzar por la vía impositiva sobre el capital tiene límites inmediatos, porque como veíamos, el capital en Uruguay precisa diferentes mecanismos de compensación para continuarse reproduciendo, entre ellos las exoneraciones o la baja carga impositiva. No es que no haya margen de acción por ese lado, sino que es poco y no resuelve el problema de fondo.

Varios de los ejes de lucha que hoy en día desarrollamos (lucha presupuestal, salarial, etc.) son de carácter inmediato y en el caso hipotético de triunfar nos pueden permitir evitar retrocesos en el corto plazo pero en el mediano trasladan el problema a otro ámbito (déficit fiscal y deuda; o inflación), por tanto no resuelven la contradicción sino que a lo sumo la postergan y la trasladan de lugar.  Si solo damos peleas de registro táctico e inmediato podemos avanzar en organización y confianza y evitar retrocesos, pero debemos ser conscientes que con ello vamos a estar desordenando el metabolismo del capital y por tanto aumentando la necesidad del ajuste posterior. Es imperioso profundizar el debate sobre los límites del capitalismo en Uruguay.

Por otra parte, aparecen expresiones políticas que ponen el foco en el extractivismo como el problema central. En el corto y mediano plazo es inviable que Uruguay renuncie a los dólares que resultan de sus exportaciones primarias, por lo que lo que se llama “extractivismo” continuará siendo una realidad que se impone por la fuerza de la actual división internacional del trabajo. Oponer a ello una propuesta basada en la pequeña propiedad semi artesanal sería insostenible política y económicamente.

El problema planteado es cómo le oponemos a la deriva del capital un proyecto de base productiva capaz de sostener un país con su gente adentro. Esto no se resuelve en el campo de la política económica. En última instancia la llave maestra de la cuestión económica está en la agenda dura de la política: el problema del poder, la propiedad y la matriz productiva. No es un asunto de tecnócratas o gestores.

La forma de reproducción de la economía uruguaya contiene en si misma su propio límite. Al dinamizar la acumulación cambiando renta del suelo por bienes importados abaratados a través de un dólar bajo se inhiben las posibilidades del desarrollo de sectores productivos capaces de competir internacionalmente. Lo que dinamiza al capitalismo uruguayo al mismo tiempo lo confina a reproducir su matriz productiva. Es un problema congénito del cual solo puede salirse con una redefinición del poder político de clase que sea capaz de apropiarse de la renta del suelo y ponerla al servicio de sectores con capacidad de una inserción sostenible a escala mundial, algo que es solo posible en el marco de la agregación de una escala continental, por lo que la integración regional es fundamental. La llave entonces para un proyecto sostenible está en utilizar los flujos de renta y lo que hoy se dilapida en consumo suntuario por parte de las élites como un fondo de acumulación productiva a escala continental, lo que hace necesario pensar la política más allá del propio Uruguay.   

En el mediano plazo y en un plano más concreto aparecen algunos frentes específicos sobre los que intervenir con propuestas de fondo. A modo de ejemplo: el problema del poder adquisitivo de los salarios requiere un Plan de Abastecimiento Nacional que asegure el suministro efectivo de los bienes salario que componen la canasta de consumo de los trabajadores; la política inmobiliaria actual (o mejor dicho su ausencia) implica un enorme problema de acceso a la vivienda pero también es de las mayores fuentes de transferencia regresiva de recursos de trabajadores a propietarios a través del flujo de alquileres. En este plano se requiere una estrategia que vaya más allá del control de precios para garantizar el acceso a la vivienda. En general, los diferentes frentes posibles deben ser abordados desde la introducción de niveles de planificación económica que le disputen al mercado la conducción del metabolismo económico. Esto es, una política transversal de desmercantilización de la economía que tenga como punto de apoyo la planificación del Estado en articulación con espacios de poder popular organizado.      

En el horizonte se visualiza un período de enlentecimiento o meseta de la acumulación, que pautará el ingreso del capital a una fase más regresiva, incrementando tensiones que probablemente se arrastrarán hasta hacerse insostenibles. Llegado ese punto la ofensiva del capital será abierta sobre los salarios y el gasto del Estado orientado al salario indirecto y la contención de la población sobrante. En ese lapso hay que construir las capacidades políticas para contraponer a la crisis del capital una perspectiva socializante capaz de avanzar sobre su metabolismo.  

Norbert Lechner decía que “crear un orden es una forma de crear continuidad”; del mismo modo podríamos decir que crear continuidad es dar sentido a un orden.  La promesa que nos sitúa rumbo a un capitalimo primermundista es el gran metarrelato que se ha cultivado en Uruguay y que en este nuevo escenario empieza a desgajarse. De seguir por este rumbo en el horizonte no está escandinavia sino otro 2002 a resolverse con confiscación salarial y expulsión de más uruguayxs del país o del modelo, seguido de la canonización impostada de nuevos Batlles y Atchugarrys como símbolos de la concordia nacional. 

La realidad nos golpea la puerta ante la caída del flujo de renta y nos enfrenta al hecho de que desde la crisis del neo-batllismo en adelante, el Uruguay progresista ha sido la excepción y no la regla. Son necesarias altas dosis de realismo para comprender que el “capitalismo como la gente” en el largo plazo tiende a desfondarse, porque hacia ahí vamos.


* Rodrigo Alonso es economista e integrante del Comité Editorial de Hemisferio Izquierdo.


Notas 

[1] Esta perspectiva con centralidad en la renta agraria fue desarrollada inicialmente por el economista argentino Juan Iñigo Carrera. Por un mayor desarrollo de la misma ver entrevista a Juan Iñigo Carrera realizada por Hemisferio Izquierdo  https://www.hemisferioizquierdo.uy/single-post/2017/04/17/%E2%80%9CNo-son-dos-modelos-contrapuestos-sino-dos-caras-de-una-misma-moneda%E2%80%9D-con-Juan-I%C3%B1igo-Carrera-a-prop%C3%B3sito-de-los-ciclos-pol%C3%ADticos-en-Am%C3%A9rica-Latina o entrevista a Gabriel Oyhantcabal en el semanario Brecha http://brecha.com.uy/una-sociedad-base-agraria/.

[2] INE

[3] INE

[4] En base a documento sobre “quincemilpesistas” del Instituto Cuesta Duarte. 


[6] Instituto de Economía de la Universidad de la República



lunes, 17 de julio de 2017

Noam Chomsky en Uruguay (video)

"Somos inteligentes o estúpidos? No hay mucho tiempo para responder"



Enormes expectativas tuvo la visita de Chomsky en Uruguay. Invitado por Mujica que no perdió la oportunidad de presentarse como el "trampolín" hacia ¿Qué significa ser de izquierda en el siglo XXI?", un ciclo de conferencias que se daran en nuestro país.

Una cola enorme de uruguayos que daba vueltas y continuaba hacia afuera de la explanada municipal indicaba el gran interes de ver y oir respuestas al lingüista, filósofo y activista americano.

La primera decepción despues de una interminable fila de gente fue encontrarme frente a la entrada de la sala azul del municipio con un cartel: solo para invitados especiales. Solo la élite pudo ver en vivo.



El resto debimos contentarnos con ver y oír en una pantalla en otra sala colmada. Luego se escucharon gritos cuando comenzó la conferencia, seguramente cientos de uruguayos quedaron fuera. Ni siquiera por pantalla gigante. De todas formas quedo en evidencia el gran interés por escuchar lo que Chomsky iba a decir, esperando quizás un norte.

>>> Aquí la conferencia vista como todo el mundo de a pie. En pantalla



Chomsky comenzó la conferencia con una visión apocalíptica del mundo, de norteamérica. Faltó decir "tamo en el horno!". Habló de un reloj atómico de la humanidad, donde solo faltaba un minuto para la media noche y chau! se iba todo al carajo. Pero tranquilos... aquí en Uruguay está lejos y si no cambió nada en estos años, tampoco va a cambiar en el futuro próximo, ya que estuve esperando una respuesta alternativa a su visión critica y tampoco la dio. Estamos mas perdidos que Caperucita en el bosque.

Su visión es norteamericana, historió la pos guerra visto desde el norte, habló de las amenazas nucleares, las amenazas climáticas, la seguridad y la opción que tenemos: ser inteligentes o estúpidos.

Está claro: somos estúpidos 




sábado, 15 de julio de 2017

Santa orgía en el Vaticano






La policía italiana irrumpe en una orgía gay con drogas y sexo en el Vaticano
Era un ex secretario del cardenal Coccopalmerio
... y ahora se encuentra ahora haciendo un retiro espiritual en un convento



Las autoridades de la Policía italiana irrumpieron en el departamento del ex secretario del Cardenal Francesco Coccopalmerio, ubicado en un edificio de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Efectivos policiales concurrieron ante repetidas quejas de los vecinos, quienes vieron llegar muchas personas durante toda la noche, y reportaron ruidos. Al atender la situación, los policías descubrieron que se realizada en el interior una orgía con presencia de diversos tipos de drogas ilícitas.
El mismo cardenal Coccopalmerio estaba en la fiesta, en la que solamente habían hombres -algunos de ellos empleados y religiosos del propio Vaticano- y tuvo que ser trasladado a la clínica Pío XI para su desintoxicación, pues había consumido drogas. Después de su paso por el centro médico, la Santa Sede lo envió a un “retiro espiritual” en un convento en el interior de Italia, el cual no ha trascendido.
Asimismo, se investigan sospechas de que el auto de lujo, con patente del Vaticano, era usado por el prelado y su ex secretario para diligencias personales.
Según publicó el diario italiano Il Fatto Quotidiano, la gendarmería de la ciudad decomisó grandes cantidades de drogas en la actividad y se detuvo al ex secretario del cardenal como responsable principal.







https://www.facebook.com/ActualidadRT/videos/1949544368661858/

Puestos de trabajo vs inteligencia artificial




LA AUTOMATIZACIÓN DEL TRABAJO EN URUGUAY

La carrera contra los robots

La velocidad de los avances tecnológicos obligan a crear estrategias para defender el empleo y al trabajador en el mercado laboral del futuro. Estudios miden la temperatura y proponen estrategias para afrontar el problema.

FERNANDA KOSAK15 jul 2017
Si los problemas económicos que afronta por estos días Tienda Inglesa tuvieran lugar dentro de 50 años, es posible que las negociaciones con sus empleados fueran diferentes. Tal vez no habría reclamos, no habría enojos, quizá ni siquiera negociaciones. Porque los robots no negocian.
Los 1.000 empleados de la cadena de supermercados que sintieron amenazada su fuente laboral por distintas causas, hoy respiran más tranquilos porque están cerca de un acuerdo. Sin embargo, a largo plazo su pronóstico no es tan favorable. Estudios nacionales e internacionales prevén que debido al avance tecnológico, gran parte de los puestos de trabajo en nuestro país tienen fecha de vencimiento.
El año pasado, un estudio de la IEEM (Instituto de Estudios Empresariales de Montevideo) reveló que más de la mitad de los puestos laborales en Uruguay está bajo amenaza de "automatización" en los próximos 10 a 20 años. En el rubro comercio, casi un 70% (unos 182.000) de los puestos peligran. Hace unos días, el tema volvió al tapete con la presentación de un estudio del Instituto Cuesta Duarte, del Pit-Cnt, que propone tomar medidas ante esta realidad inevitable.

No es el fin.

Aunque la automatización del trabajo es un problema desde que se inventó el alambrado y se despidió al campesino que vigilaba el ganado, el decano del IEEM, el contador Pablo Regent, dice que es especialmente dramático ahora porque las máquinas avanzan "a una velocidad nunca vista". Explicó que "la vertiginosidad de los nuevos descubrimientos" no da el tiempo que daba antes para que el mercado laboral se reacomode. Regent dice que la cantidad de puestos de trabajo no se reducirá, pero sí que se crearán más puestos especializados y se destruirán los no calificados, dejando en aprietos a aquellos sin formación.
Este es un tema en el que la academia y los sindicatos parecen estar de acuerdo: el mercado laboral actual no está estructurado para sobrevivir a los cambios que se están viviendo en todo el mundo. Si en algo coinciden Regent y el presidente del Pit-Cnt, Fernando Pereira, es que este es un problema que debe encararse cuanto antes y pensarse a largo plazo.
Pereira pone el énfasis en la imposibilidad de divorciar trabajo de educación. Insiste en que es urgente un presupuesto que permita transformar la educación de modo que los que serán trabajadores mañana tengan chance de insertarse a ese mercado laboral especializado.
De acuerdo al estudio del IEEM, quienes tienen un nivel educativo más elevado están ocupados en empleos con menor riesgo de quedar obsoletos o de ser reemplazados por una máquina. Pero que el desempleo sea inversamente proporcional al nivel educativo no es un problema del futuro: incluso hoy, el 68% de los desempleados tiene un nivel educativo menor a los 12 años de escolarización, según el estudio del Cuesta Duarte.

Estrategias.

Un instrumento que ataca el problema a corto plazo es Inefop, el instituto nacional de empleo y formación profesional, encargado de administrar el fondo de reconversión laboral que sale de los aportes personales y patronales. Inefop ofrece capacitaciones laborales a trabajadores, desempleados y "especialmente a las poblaciones con mayor vulnerabilidad frente al desempleo" —como discapacitados, jóvenes y mujeres—, según anuncia la misión del organismo. Los cursos más solicitados son los de administración, informática, gastronomía, electrónica y manejo de maquinaria.
Jorge Mesa, director nacional de Trabajo, destacó la tarea de Inefop y agregó que la capacitación ha surgido como necesidad en las negociaciones colectivas. Mesa reconoció también que desde la dependencia que dirige han atendido varios casos de empresas que se han planteado la automatización de ciertas funciones.
Para Regent, la educación es necesaria pero no suficiente. Propone "repensar las normas laborales para ver si se adaptan a estos nuevos desafíos". "Podrán decir que no quieren perder conquistas, pero conquistas para gente desocupada no interesan a nadie".
Tanto él como Milton Castellano, director del Cuesta Duarte, se preocupan por la "matriz productiva". Para Castellano, lo que producimos "es lo mismo que hace 50 años" y, según Regent "tiene poco valor agregado". Puso la nueva planta de UPM como ejemplo: "Ojalá venga, pero en verdad lo que se hace es muy poco sofisticado". "El Estado tiene que dar beneficios, no necesariamente impositivos, para que sea atractivo crear algo sofisticado en Uruguay", subrayó Regent.
En el Ministerio de Industria se apunta a la sofisticación de las industrias con la incorporación de tecnologías. Iniciativas como el proyecto de internalización de la especialización productiva y el Centro de Automatización Industrial y Mecatrónica, apuntan a eso. Algunos programas incluyen entrenamiento en el uso de tecnología para los empleados de la industria.
Por su parte, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto observa el problema con una mirada más global y a largo plazo. El director de Planificación, Fernando Isabella, anunció que en agosto se presentará un informe al respecto.
"Vamos a tener que dedicar buena parte de nuestros recursos a formar al trabajador integral", consideró Pereira, del Pit-Cnt. "Hay que ofrecer formación permanente para afrontar los cambios que se producen día a día en el mundo del trabajo", agregó. También opinó que cada vez más la capacitación será una moneda de cambio en las negociaciones intra empresa: ya no se peleará solamente por salario y condiciones laborales. "Para nosotros sería fácil quedarnos con lo que venimos haciendo hasta ahora, pero tenemos que preparar la actividad sindical para los cambios que se vienen en el mercado laboral del futuro", sentenció Pereira.
El debate en torno a los puestos de trabajo "obsoletos" se retomó días atrás luego de que el intendente de Montevideo, Daniel Martínez, propusiera eliminar esa función en siete años mediante retiros incentivados. Martínez se encontró con una feroz resistencia del sindicato de trabajadores del transporte. Se calcula que hay unos 1.800 guardas.
Tanto Pereira como Regent coinciden en que "el primer instinto" de cualquier persona o país es aferrarse a un empleo. Sin embargo, creen que "no hay que defender puestos de trabajo", sino "el trabajo" —según Regent— y "el trabajador" —según Pereira. Más allá del matiz, ambos entienden que una de las claves está en que los trabajadores cuyas tareas se vean afectadas por la rutina tengan la posibilidad de formarse para realizar otras.
"No es cuestión de decir no hay más puestos (como el del guarda) a partir de hoy. Pero no sigamos fomentando que entre gente a esos lugares. No sigamos reproduciendo el problema", reclamó Regent.

Cajas sin personas: la tendencia que llega al país.

El primer supermercado sin empleados surgió hace más de un año en Suecia. El supermercado está abierto las 24 horas y todo el proceso de la compra es realizado por el propio cliente y su smartphone.
Ahora, otra iniciativa similar está siendo testeada en Estados Unidos: Amazon Go, perteneciente al gigante de las compras online, Amazon. Bajándose una app y a través de múltiples sensores en la tienda uno podría, en teoría, tomar lo que quisiera e irse, sin hacer filas ni interactuar con humanos. El costo de la compra se cobra a la tarjeta automáticamente. En el sitio web de Amazon se informa que el local ya se está construyendo y abrirá sus puertas muy pronto.
En Devoto de Punta del Este ya se están probando las cajas sin cajeros donde uno se cobra y paga solo, que funcionan hace años en otros países. Según Miguel Penengo, encargado de la comunicación del Grupo Casino (dueño de Devoto, Disco y Géant), su uso es "para descongestionar las filas" y no implicará reducción de personal. El grupo Casino emplea a unas 6.500 personas. Tienda Inglesa, a unas 3.800.
La función de atender el teléfono para tomar pedidos ya está siendo automatizada en algunos supermercados como Tienda Inglesa, Devoto y Kinko, que tienen aplicaciones propias en las que se permite elegir la compra desde el teléfono, sin tener que hablar con un empleado.
Tienda Inglesa, que ha apostado siempre a diferenciarse por un trato personalizado con los clientes, atraviesa una fase de reestructura por balances negativos desde 2012. En ese marco, se analizó la posibilidad de prescindir de unos 1.000 empleados. En las últimas negociaciones, sin embargo, acordaron mantener todos los puestos de trabajo.

Dos estudios que analizan el futuro del empleo.

El Instituto Cuesta Duarte concluye en un estudio que "los temas de empleo y desempleo deben encararse con una mirada de mediano y largo plazo, apuntando a resolver algunos problemas estructurales que presenta el mercado laboral uruguayo en cuanto a la generación de puestos de trabajo de calidad". Plantea como uno de los caminos a seguir la "diversificación de la matriz productiva actual, sumamente primarizada y concentrada en unos pocos productos".
El informe que realizó el IEEM sostiene que todavía hay habilidades muy difíciles de robotizar y que no requieren de tanta formación: la percepción y manipulación, la originalidad para generar nuevas ideas, el desarrollo de maneras creativas de solucionar problemas, la habilidad para producir sensaciones nuevas a través del arte, la interacción y la inteligencia social, la percepción para ser consciente de las reacciones de los otros, la persuasión para influir en otras personas para cambiar su pensamiento o comportamiento, la negociación para alcanzar acuerdos ante diferencias y la asistencia para proveer atención médica y apoyo emocional.

"El trabajo en Uruguay. Presente y futuro"











viernes, 14 de julio de 2017

Lula




Por Carlos Peláez


Lula, los uruguayos y la corrupción

Hay algo muy obvio en la situación que atraviesa el ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, que no ha sido considerada por ninguno de los opinadores y analistas.
Petrobras, la empresa semipública, origen del Lavajato cuenta con directores nombrados por el gobierno. Ellos debían controlar las acciones de la empresa. El 4 de febrero del 2015 la entonces presidenta Dilma Roussef destituyó al Consejo de Administración de Petrobras obligada por los actos de corrupción que comenzaban a irrumpir. Pero curiosamente la propia Roussef fue Ministra de Minas y Energía, de quien también dependía Petrobras, entre el 2002 y el 2010 y luego Jefa de Gabinete cuando comenzó la investigación del Ministerio Público. O sea Lula sabía, o debía saber, lo que pasaba.
La mayoría de la plana mayor del PT, incluso algunos ex integrantes del primer gobierno de Lula, están procesados y presos. Unos por el “mensalao” y otros por el Lavajato. O sea Lula sabía, o debía saber, lo que pasaba.
El BNDES (Banco Nacional de Desarrollo) la mayor institución financiera pública dependiente del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior y cuyo presidente es nombrado por el presidente de la República, entregó decenas de millones de dólares sin ningún control a un grupo de empresas que crearon un “cártel de la corrupción”. Por lo que fue una pieza clave en el Lavajato. O sea Lula sabía, o debió saber, lo que pasaba.
Cuando ganó Dilma en el 2011 prometió corrupción cero. Ella llegó después de dos períodos de gobierno de Lula que comenzaron en el 2003. O sea Dilma sabía lo que pasaba.
Entonces, si Lula no es corrupto por lo menos fue inepto, o peor, cómplice.
Es cierto, la ineptitud no es causa penal. Pero si lo es el manejo fraudulento de los fondos públicos. Y de todo el asunto, no sólo del procesamiento de Lula, surge con claridad que hubo mucha gente complotada para beneficiarse: dirigentes políticos del PT y de todos los partidos, parlamentarios, empresas, directivos de Petrobras y del BNDES. El presidente no podía ignorar lo que ocurría.
Si fueron las “reglas del juego” o su decisión de proyectar a Brasil como potencia mundial y para eso necesitaba también que las empresas fueran importantes, sobre todo en la región, tal vez sea un asunto para la historia y que también corresponde definir solo a las ciudadanos brasileños.
Como sea, Lula contribuyó a sostener el estado de corrupción generalizada.
Una vez más queda claro que la corrupción no es considerada un grave problema para el progresismo. Sólo le sirve para desprestigiar adversarios en campaña electoral.
Personalmente, poco me importa si recibió un triplex como coima. Su acción más grave es haber tolerado el saqueo del Estado. Porque el dinero del BNDES pagaba las coimas, que no salían de los bolsillos de los empresarios, sino de los sobreprecios. O sea, los ciudadanos pobres de Brasil fueron doblemente castigados.
Tengo toda la impresión que la debacle a comenzó percibirse no con el Lavajato, sino con el Mundial y las Olimpíadas. Obras faraónicas, con sobreprecios enormes, para ser usadas una sola vez, como ocurrió con varios estadios, entre ellos el emblemático Maracaná. ¿Recuerdan las protestas populares contra esas obras? Por primera vez en la historia el pueblo se oponía a la organización del Mundial.
Para apoyar esas construcciones, el gobierno de Dilma hizo desalojar con la policía favelas en Río porque se necesitaban los terrenos y porque sus habitantes eran considerados un riesgo para la seguridad de los turistas.
Este paquete compró toda la izquierda latinoamericana. Finalmente no hubo ni hambre cero, ni corrupción cero. Pero hoy lloran sobre la leche derramada.





Los uruguayos Por estas horas es frecuente leer opiniones de ciudadanos que reaccionan ante lo que consideran una injusticia cometida contra el ex presidente brasileño.
Es indiscutible que la oposición, del signo que sea, está al acecho buscando la forma de regresar al gobierno. Pero el problema mayor es que la izquierda le da demasiados argumentos.
Hoy escuchamos a varios dirigentes uruguayos coincidir en que las denuncias “son parte de una campaña para desprestigiar a los gobiernos de izquierda. Se hacen denuncias que no se llevan a la Justicia pero generan opinión”.




Parece que perdieron la memoria. Porque cuando el FA estaba en la oposición hizo lo mismo. Se cansaron de denunciar por corrupto a Luis Alberto Lacalle…¿alguna vez lo denunciaron en la justicia?...lo mismo hicieron con Sanguinetti y con Batlle. ¿Alguna vez los denunciaron en la justicia?
En Maldonado denunciaron a Burgueño, a Sanabria y a Antía. Pero jamás los llevaron a un juzgado. Es más, Burgueño y Sanabria eran considerados personalidades. Lo mismo ocurrió cuando un medio de prensa, denunció al actual presidente de la Junta, Rodrigo Blas, por evasor fiscal y una presunta estafa. La mayoría de ediles del FA no quisieron llevarlo a la justicia, aún cuando después lo denunció la DGI.
Han sido los periodistas, que no los políticos, los que han llevado la carga de exponer y denunciar los actos de corrupción, antes y ahora. Con todas las consecuencias.
Es absurdo que ante una denuncia concreta se responda enseguida …” y por qué no se preocupan por lo que hizo fulano” y el fulano gobernó 20 años atrás. ….Parecería algunos creen que la historia empieza cuando llegan ellos.
Los uruguayos tienen, en general, una mirada partidaria sobre la corrupción. Está bien decir cualquier barbaridad sobre los adversarios, pero no sobre mi partido.
Aunque esta muy claro, que la oposición tiene sus muertos en el placard.
Nuestro país se acostumbró a la corrupción. A pedirle a un dirigente un cargo en el Estado; una tarjeta para un borne; que le quiten multas; a meter a sus hijos en un puesto público ; a aceptar como normal la indignidad de tener que hacerse ver en campaña electoral para luego obtener algún beneficio. Lo mismo hacen las empresas: le dan dinero a todos para asegurarse luego que gane quien gane, estarán en condiciones de lograr su tajada.
Esto lo sabe todo el mundo, pero no se aprecia la misma indignación popular.
Lo que nadie parece entender es que la corrupción, y su hija más pequeña, la ineptitud, le quitan recursos a los más necesitados. Hay decenas de ejemplos para corroborar esta aseveración.
Y este es el drama de toda América Latina: gobiernos corruptos, gobernantes enriquecidos, empresas que jamás pierden, y millones de pobres.


La corrupción
Países enteros están siendo destruidos por obra de gobernantes y empresarios corruptos. La carga la llevan los ciudadanos que tienen que pagar más impuestos para recuperar lo que otros se robaron. Y encima sin ningún beneficio o con el deterioro de los servicios públicos.
Es cierto, es parte de la obra del sistema. Pero no solo del capitalista ¿o de donde creen que salieron la mafia rusa o los billonarios rusos del mundo?
Mas bien todo parece ser obra de la condición humana y su ambición.
Entonces, eso no lo podemos cambiar. Pero si podemos protegernos para tratar de minimizar los saqueos.
En relación a sus vecinos, Uruguay parece no tener problemas de idéntica magnitud. Eso no nos hace menos corruptos, solo cambia la escala.
Hay que hacer un esfuerzo para entender que si no lo paramos ya, el próximo “plan cóndor” será el de los corruptos.
Y para eso necesitamos una democracia fuerte y sana; partidos políticos organizados, con propuestas e ideologías; instituciones democráticas y respetables. Y por supuesto, no a cualquiera que por tener dinero, pretenda conducir nuestro destino. Los mesías nunca han sido buena cosa para los países.
Por supuesto, lo fundamental es contar con ciudadanos, educados, responsables y alertas. Podemos debatir, pelear e insultar a todos los que no piensen como nosotros. Eso no cambia nada, solo nos divide más.
El esfuerzo hay que ponerlo en reclamar a nuestros representantes que suspendan sus campañitas electorales y sus míseras batallas por cargos, y asuman su responsabilidad para con quienes los votaron.
Tal vez tres o cuatro vayan presos. Pero eso no cambiará absolutamente nada si no asumimos con honestidad el papel que cada uno de nosotros tiene en la sociedad.
Ni Lula, ni Maduro, ni Trump harán por nosotros lo que no seamos capaces de hacer colectivamente por nosotros mismos.






Terroristas domésticos

Julio María Sanguinetti y Didier Opertti en el año 1997



Uruguay a la caza de "terroristas domésticos".
14 julio 2017
Samuel Blixen

Los aparatos de inteligencia policial y militar –la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (Dnii) y la Dirección General de Información de Defensa (Dgid)– participaron junto con Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Estados Unidos y Canadá en una nueva fase de coordinación que sustituyó a la “sedición revolucionaria” por el “terrorismo internacional” como objetivo de su accionar. Documentos de la inteligencia militar hallados en el llamado “archivo Berrutti” revelan el origen de este nuevo Cóndor democrático y atestiguan sobre acciones concretas. Esos documentos dan cuenta de la fluidez de relaciones entre distintas estructuras militares y policiales de inteligencia, y de los desencuentros vernáculos de los dos principales aparatos de espionaje.


DE ESTE LADO DE LOS ANDES. Casi por la misma época en que el cadáver del agente de la dictadura chilena Eugenio Berríos –prisionero en Uruguay de oficiales de la contrainteligencia de ambos países– emergía en 1995 de las dunas de la costa de El Pinar, después de dos años de desaparecido, agencias de Estados Unidos finalmente concretaban en Buenos Aires una primera “reunión de consulta sobre cooperación para prevenir y ¡eliminar! el terrorismo internacional”. Como señalaron en su informe el embajador uruguayo Felipe Paolillo y el asesor del ministro del Interior Edison González Lapeyre, Estados Unidos aprovechó la debilidad del gobierno de Carlos Menem (duramente cuestionado por la inoperancia oficial en la investigación del atentado a la Amia, la mutual israelita de Argentina, que cobró 85 muertos) para impulsar un encuentro que, con cierta ironía, sus autores calificaron, entrecomillándolo, de “regional”. No pasó desapercibido que en los días de reunión, el 1 y 2 de agosto de 1995, la atención de la prensa se centrara en el tratamiento Vip que el gobierno argentino otorgaba al hijo del general libio Muammar Gaddafi, considerado uno de los más notorios terroristas internacionales; así lo consignan los informes reservados de los asesores uruguayos.
La delegación uruguaya, presidida por el ministro del Interior, Didier Opertti, contó con el asesoramiento del inspector principal Humberto Fraga Pintos, de la Dnii, y los coroneles Daniel Barral, de la Dgid, Santiago Pomoli, agregado militar en Buenos Aires, y Ricardo Queirolo, del Ministerio de Defensa Nacional. Las directivas del ministro Opertti fueron: “No tomar compromisos formales pero sí establecer niveles de cooperación, cooperar sin entorpecer”. Un informe del contralmirante Óscar Otero, director general de Información de Defensa, enumeraba los acuerdos, formales o no: intercambio de información, fortalecimiento de controles fronterizos, armonización de legislaciones antiterroristas y mejoramiento de los convenios internacionales sobre extradición. En el Grupo B, que discutió la forma de combatir la amenaza del terrorismo internacional, se acordó que “los estados participantes deberían mejorar los mecanismos para compartir la información existente, compartir las evaluaciones sobre amenazas del terrorismo internacional, especialmente aquellas que pueden señalar nuevos desarrollos o tendencias; y el intercambio de información y de listas sobre personas conocidas o sospechosas de estar vinculadas con el terrorismo internacional”. El Grupo B sugería “la identificación de un interlocutor único en cada país que esté disponible las 24 horas del día para la trasmisión y recepción de información sobre personas y/o hechos, y de compartir las ‘watch lists’ sobre el terrorismo internacional recopiladas por cada país individualmente”. Aunque la propuesta de Estados Unidos –lanzada por Philip Wilcox, coordinador para el contraterrorismo, y Paul Pillar, subdirector de inteligencia para el contraterrorismo– y secundada por Argentina, de crear organismos supranacionales, no fue aprobada, se reconoció “la necesidad de ciertos países de recibir la asistencia técnica de capacitación y logística necesaria para mejorar sus posibilidades de intercambio”. Uruguay, por su parte, “insistió en que se incluya el terrorismo doméstico en el tema y no se soslaye, ya que se encuentra encuadrado en la misma problemática”. Los documentos no definen qué debía entenderse por “terrorismo doméstico”, que preocupaba a la delegación uruguaya.


La reunión de consulta sobre terrorismo repitió, indisimuladamente, los acuerdos de Viña del Mar de noviembre de 1975, donde los delegados de los servicios de inteligencia de las dictaduras de la región dieron origen al mecanismo de coordinación represiva cuyo nombre, Plan Cóndor, fue propuesto por el delegado uruguayo del Servicio de Información de Defensa (Sid), el coronel José Fons. Salvo la creación de una estructura operativa supranacional, fueron aprobados el intercambio de información, la distribución de listas de “sospechosos” y la designación en cada país de un responsable, calcando el esquema, 20 años después. El archivo Berutti recoge episodios puntuales de la nueva coordinación. Las reuniones multilaterales y bilaterales, tanto de aparatos policiales como militares, se incrementan notablemente a fines del mandato de Sanguinetti, pero se van procesando a lo largo del quinquenio, durante las actuaciones de Opertti, Luis Hierro López y Guillermo Stirling en el Ministerio del Interior; y de Raúl Iturria y Juan Luis Storacce en el Ministerio de Defensa.

El entonces ministro del Interior, Guillermo Stirling, y el inspector Luis Pereira Saldías, en el acto del Día de la Policía.

DESCOORDINACIONES DE INTELIGENCIA. La comunicación entre la inteligencia policial y la militar no era muy fluida a mediados de 1999. El coronel Juan Miguel Pagola, jefe de la División Enlace de la Dgid, reconocía a finales de mayo de 1999 que el Ejército se había enterado, por una “agencia amiga”, de las reuniones de una “Unidad coordinadora de acciones conjuntas de Argentina y Uruguay” integrada por representantes de los ministerios del Interior de ambos países. El coronel Pagola consignaba que fue necesario que el Batallón de Infantería número 4 “realizara averiguaciones” para confirmar que las reuniones, de las que participaban además las prefecturas navales y las aduanas de los dos países, tenían por objeto establecer criterios comunes de control en los puertos de ambas márgenes; existía la “inquietud por el probable tráfico de armas y drogas a través de las embarcaciones deportivas que se movilizan entre los puertos del Río de la Plata y el río Uruguay”. La Dgid instó a la Armada nacional a que participara activamente en esas reuniones de coordinación.
El 11 de junio de 1999 el director de la inteligencia policial, inspector principal Luis Pereyra Saldías, participó en Puerto Iguazú, Formosa, de la primera reunión de elementos de inteligencia regionales realizada con participación de representantes de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. La inteligencia militar tomó conocimiento, otra vez por “una agencia amiga”, de que en la reunión “se resolvió remitir un informe mensual de la evolución de la situación que se relacione con terrorismo, crimen organizado y movimiento de extranjeros, que será presentado por el país que elaboró el trabajo” en el curso de reuniones regulares. Se resolvió, para el siguiente encuentro, a realizarse en Montevideo, “agilizar la tramitación de pedidos de antecedentes relacionados con el terrorismo, sus actores y modus operandi; se sugiere instrumentar un sistema de consulta rápido entre las partes, en integrar las bases de datos disponibles en el sistema Excel con intercambio de disquetes”.


DE HIZBOLÁ A LOS SIN TIERRA. Paralelamente, la inteligencia militar avanzaba en la coordinación entre ejércitos: del 21 al 23 de setiembre de 1999 se realizó en Minas, sede de la División de Ejército 4, la novena reunión de intercambio militar Brasil-Uruguay. Aquí el temario se desvió ligeramente del terrorismo internacional, el crimen organizado y el narcotráfico, e incorporó “actividades de organizaciones terroristas revolucionarias y subversivas”. Las dos delegaciones estaban encabezadas por el general de división Dilermando Carlos Suárez Adler, comandante de la Sexta División del Ejército, integrante del Comando Militar Sur con sede en Porto Alegre; y el comandante de la División de Ejército 4, general Luis A Pérez, respectivamente. Las deliberaciones se centraron en el accionar del Movimiento Sin Tierra (Mst) de Brasil, cuya actividad se incrementaba en el sur, cerca de las fronteras paraguaya y uruguaya. El general Adler explicó que el Mst “se asemeja al movimiento con los lineamientos generales adoptados en la revolución francesa” (sic); dijo que Brasil “está enfrentando la llamada favelizacion del campo” y que “el objetivo del Mst (al ocupar tierras) no es producir sino crear centros de pobreza para que la izquierda tenga un caldo de cultivo propicio para captar adeptos e incrementar la concientización de las masas”; afirmó que el Mst “se estructura como un ejército donde lo único que le está faltando son las armas”. La delegación brasileña informó que “no se constata una migración de elementos de la ‘triple frontera’ hacia la colectividad árabe de la frontera Uruguay-Brasil”, pero “destacó que el prefecto de la ciudad de Chuy, Mohammed Kassem Jomaá, viajó en el presente año por espacio de 90 días, junto a su esposa e hijas (quienes no regresaron), a Líbano”, y que “se constatan visitas a la ciudad de Santana do Livramento de elementos de Oriente Medio”.

La población de origen palestino en la frontera uruguaya con Brasil atraía la atención de la Secretaría de Información del Estado (Side) argentina. Una parte de la Dgid informaba que “se tomó conocimiento de que un integrante de la Side concurrió a la ciudad de Chuy, junto a dos oficiales de la Dnii, el día 10” de junio de 1999. “El motivo habría sido hacer reconocimiento del lugar, ya que la intención sería infiltrar con algún agente a la comunidad palestina en esa ciudad.” Aprovechando la ocasión, el agente argentino preguntó a sus colegas uruguayos sobre la versión de que “militares chilenos requeridos internacionalmente estarían en nuestro país amparados por oficiales del Ejército nacional”. Según el parte de la Dgid, el subcomisario Ique Inzaurralde “puntualizó que no se haría eco de este tipo de información” y que “atenderían cualquier pedido por la vía oficial”; sobre estos temas “se informaría al director de la Dgid para que tomara cartas en el asunto”.


CORRESPONDENCIA ENTRE AMIGOS. La relación de las estructuras de inteligencia con “agencias amigas” era intensa, a juzgar por los reiterados informes. En junio de 1999 el Centro Superior de Información de la Defensa (Cesid), la agencia de inteligencia española, comunicó, por intermedio del enlace en Montevideo, el texto íntegro del testimonio, en forma de acta notarial, que Washington Raúl Rodríguez Martínez, un uruguayo que vivía en Tacuarembó y que en 1978 fue secuestrado en Buenos Aires por personal militar uruguayo, brindó ante el cónsul de España a pedido del juez Baltasar Garzón, que en esas fechas armaba el expediente del Plan Cóndor. El testimonio, que involucraba al coronel Jorge Silveira, al capitán Ricardo Arab y al inspector Hugo Campos Hermida, llegó antes a mano de los oficiales de la Dgid, en la casona de Monte Caseros y Larrañaga, que al despacho del juez Garzón en Madrid.

El Bundesnachrichtendienst (Bnd, agencia de inteligencia extranjera del gobierno alemán) solicitaba de la Dgid “la información que se posee referente a: la empresa uruguaya Gadiluz SA, dado que la misma quiere mantener relaciones comerciales con empresas alemanas”. El pedido plantea la interrogante de si todas las relaciones comerciales pasan por los canales de las inteligencias militares; en este caso la Dgid informó al Bnd los nombres de los propietarios y responsables de la empresa La Casa del Policía.

Pero fue la carta pública que el poeta argentino Juan Gelman envió al presidente Sanguinetti, poniéndolo en la picota mundial por su inexcusable complicidad con los secuestradores y asesinos de María Claudia García de Gelman y el robo de su hija Macarena, lo que intensificó el intercambio entre la inteligencia uruguaya y las “agencias amigas” argentinas. Promovía ese intercambio el inminente desenlace de la investigación de Juan Gelman sobre el paradero de su nieta y el destino final de su nuera, que se produciría meses después con el hallazgo de Macarena, tras asumir Jorge Batlle como presidente, en marzo de 2000. El primer “aporte” argentino fue la ficha completa que la inteligencia argentina tenía sobre los “antecedentes” de Gelman. La misma “agencia amiga” fue muy comedida al enviar a Montevideo, por las dudas, una declaración de la Secretaría de Derechos Humanos del Pit-Cnt que fijaba posición respecto de la denuncia de Gelman por la prescindencia y la inacción del presidente Sanguinetti en investigar el paradero de su nieta secuestrada al nacer, que resultó tan fácil para el sucesor Batlle. Sanguinetti había afirmado rotundamente que en Uruguay no hubo ningún caso de niños secuestrados y desaparecidos, un extremo de impunidad que no impidió, empero, que tanto en Uruguay como en Argentina fueran condenados militares por el “caso Gelman”.














jueves, 13 de julio de 2017

También en Guichón tembló

Tembló en la Plaza Williman de Guichón


>>> Un gran estruendo


Fuerte temblor en Guichón y alrededores causó alarma; Dinama colocará sensores

13 julio 2017

Habitantes de Guichón y su zona de influencia fueron sorprendidos por un fuerte temblor de origen desconocido que hizo vibrar paredes, techos y vidrios. Es el tercer episodio que se registra en poco menos de dos meses y ocurrió próximo a las 17.30 de la víspera. Ante la denuncia de la situación por la alcaldesa, Lourdes Suárez, técnicos de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) concurrirán hoy y colocarán sensores a fin de determinar las causas.
“Queremos saber a qué se debe esto, porque el de hoy (por ayer) fue realmente fuerte y más prolongado que el resto”, manifestó Suárez a EL TELEGRAFO. “La gente se asustó y muchos salieron a la calle con miedo”, sostuvo.
“Temblaron paredes, puertas, se movieron cosas en el techo. Fue un estruendo y todo vibró. Los vidrios de la veterinaria parecía que se caían, me dijo la vecina. Una comerciante me comentó que se le movían los ventiladores de techo. Tembló todo”, indicó Suárez.
Pasada la desconcertante situación, la alcaldesa se comunicó con uno de los directores de la Dinama. “Después me llamó una de la técnicas y me dijo que vendrán a colocar sensores conectados a Internet e irán a la cantera que está cerca para ver si hay alguna relación o no. Me dijeron que también pondrán sensores en Tambores, debido a aquello que pasó en la Cuchilla del Fuego. No tenemos idea de qué es pero sí llama la atención que sean más seguidos”, precisó.


Los habitantes de Guichón reportaron ayer entre las 17:30 y las 18 horas una serie de temblores y ruidos en la región, que tuvo como efecto que vibraran las paredes y techos de algunas casas.
Ante esta situación, tanto la alcaldesa Lourdes Suárez como el intendente de Paysandú, Guillermo Caraballo, se contactaron con las autoridades para intentar establecer el origen del fenómeno.
"Queremos saber a qué se debe esto, porque el de hoy (por ayer) fue realmente fuerte y más prolongado que el resto. La gente se asustó y muchos salieron a la calle con miedo", dijo Suárez a El Telégrafo.
Anteriormente, otros fenómenos similares habían ocurrido en la localidad de Tambores, lo que motivó que se investigara si había alguna relación con las exploraciones en busca de hidrocarburos.

El director nacional de Medio Ambiente, Alejandro Nario, dijo a Montevideo Portal que las comunicaciones de un "evento generalizado en Guichón" llegaron en forma consistente desde las 17:30 de ayer. Nario se contactó con el Observatorio Geofísico de la Facultad de Ciencias, que también recibió reportes del caso. Ante la serie de denuncias, con datos muy específicos, decidieron hacer una inspección hoy para identificar de dónde pudo provenir el fenómeno.

"Mapeamos las actividades de la zona y vamos a estar inspeccionando ", dijo. Nario explicó que tienen una hipótesis de lo que pudo haber sucedido pero no la adelantarán para poder hacer las inspecciones sin dar aviso.
El director definió lo sucedido como una serie de "estampidas, movimientos de vidrios y de chapas en las casas".
La Dinama dejará instalados equipos para verificar el origen del problema. "Son acelerómetros, que están hechos para determinar la transmisión de energía en el suelo, aunque quizá nos permita identificar la causa", dijo Nario, en el sentido de confirmar si el fenómeno se produjo por vía aérea, como se cree, o en forma subterránea.
Además, Nario señaló que a diferencia de las otras veces, en que los reportes eran más dispersos y no tan concretos, en esta ocasión "claramente algo sucedió, porque los informes son muy consistentes".



>>> Ver además


>>> Actualización 15 julio 2018